KYMCO CV3: el «Tri» más esperado

Pocos modelos han despertado tanta expectación en su segmento como el tres ruedas de KYMCO porque aunque el mercado es el que es y tiene el volumen que tiene se dirige a un cliente de alto nivel adquisitivo.

Esencialmente el CV3 ha venido por tanto a revitalizar un mercado que se repartían hasta la fecha tres marcas y lo hace además con el sello distintivo de KYMCO. Es decir, buena relación calidad/precio y un carácter más sport. En esto se va a diferenciar el CV3 de modelos más GT como el MP3 o el Peugeot y se va a acercar más al concepto del Yamaha Tricity.

Comencemos hablando de su motor; aunque lo más comprensible sería decir que se trata del propulsor del AK550 convenientemente adaptado lo cierto es que el proyecto del 3 ruedas nació antes que el del maxiscooter de KYMCO así que, en realidad, lo más acertado es decir que se trata de dos motores distintos creados a partir de una misma base. En cualquier caso este bicilíndrico de 575 centímetros cúbicos convierte al CV3 con sus algo más de 50 caballos en el más potente de su segmento y más enfocado a un uso prolongado por trayectos largos en carretera. De hecho la marca presume de sus más de 30 patentes originales en el diseño del modelo.

Un modelo muy compacto

Lo primero que llama la atención al primer vistazo es que se trata de un modelo muy compacto. Es largo -2.040 milímetros de longitud- sin embargo el asiento está situado solamente a 780 milímetros, lo que lo hace absolutamente accesible a todo tipo de usuarios. Eso sí, el precio que paga por ese volumen tan contacto es un espacio bajo el asiento bastante reducido. Apenas cabe un casco integral aunque KYMCO anuncia una serie de maletas y TopCases que vendrían a paliar esta escasa capacidad de carga.

Más allá de eso los acabados son de primer nivel y ergonómicamente la posición es confortable y bien integrada. Todo queda a mano y cumple perfectamente su función de manera natural y sencilla. Muy en la línea de KYMCO.  Al manillar destaca de inmediato el cuadro de instrumentos, grande y de clara inspiración automovilística -no olvidemos que este vehículo puede conducirse con el carnet de coche y serán los automovilistas “reciclados” sus principales compradores. Su visibilidad es excelente y la información completa aunque conviene señalar que carece de conectividad smartphone. El parabrisas es amplio y generoso en protección aunque necesita de herramientas para ser ajustado, lo cual merma un poco su funcionalidad. 

Dinámica sorprendente

De todos modos no será la capacidad de carga ni el dashboard lo que decida a un eventual cliente a hacerse con este CV3. Serán sus cualidades dinámicas y estas pueden resumirse de un modo muy concreto: es el 3 ruedas que más se parece en su funcionamiento a un escúter convencional.Por las reviradas y resbaladizas carreteras de la mallorquina Sierra de Tramuntana el KYMCO se mostró en todo momento aplomado y confiable. El bastidor doble viga de aluminio pesa solamente 15.3 kilos y reparte su peso prácticamente a partes iguales entre el tren delantero y trasero dotándolo de un carácter muy neutro.

El exclusivo sistema KALS del tren anterior permite que ambas ruedas se inclinen hasta 40 grados. Y por supuesto cuenta con bloqueo eléctrico de la dirección que lo mantiene estable sin necesidad de caballete por ejemplo al detenerse en un semáforo o al aparcarlo. El amortiguador trasero también ocupa una posición poco habitual ya que se coloca en posición horizontal elevada. Em cualquier caso el tarado de la suspensión es claramente deportivo y aguanta perfectamente al conjunto. La frenada siempre es un punto delicado porque los 3 ruedas tienden a alargarla. En el caso que nos ocupa también es así aunque los frenos pudieron perfectamente en todo momento con los 287 kilos de triscooter más el conductor XL incluso en frenadas al límite. Además el ABS y el Control de Tracción permiten tirar de las manetas sin miedo.  Además, al tratarse de una homologación de triciclo equipa también un pedal de freno de tipo automovilístico con repartidor de frenada y cuenta con freno estacionamiento.

Motor potente y equipamiento correcto

El bicilíndrico es brillante en todo su régimen aunque destaca especialmente en medios y altos dejando notar claramente su vocación más rutera. El CV3 no oculta que se siente especialmente cómodo en carreteras interurbanas aunque se defiende en ciudad gracias a la agilidad del tren delantero -el mejor en este sentido de entre sus rivales- y a un propulsor que puede con todo porque siempre hay caballos a los que acudir. Eso quiere decir que el 575 corre muchísimo y acelera como un demonio. Nada que llame la atención de un motociclista habitual de máquinas de media cilindrada pero que sí lo hará en conductores sin experiencia. Conviene, por tanto, no dejarse llevar por excesos de confianza y ser prudente con un vehículo cuyas reacciones requieren de cierta adaptación sobre todo si se viene de las cuatro ruedas.

Y una breves notas sobre equipamiento; el CV3 cuenta con un catálogo muy completo. Debajo del panel TFT destacan 4 botones que activan la apertura del maletero, el antirrobo y diversas funciones del trip. Además incorpora llave inteligente, sensores de presión de neumáticos, control de crucero, puños térmicos y toma USB.

KYMCO ha hecho una apuesta muy fuerte con el precio ya que se coloca en unos más que interesantes 11.950 euros. Un producto con el que la marca de Taiwán quiere pelear por el liderato de un mercado que, seguro, va a reaccionar a partir de la llegada del CV3.

Deja una respuesta