La firma china entra de lleno en el segmento de las deportivas de alta cilindrada con tres modelos de cuatro cilindros, electrónica avanzada y un posicionamiento claramente orientado al rendimiento y la relación calidad-precio.
QJ MOTOR ha dado un paso estratégico en su expansión europea con la presentación de las nuevas SRK 800, SRK 800RR y SRK 921, tres motocicletas que marcan la entrada definitiva de la marca en el competitivo territorio de las deportivas de media y alta cilindrada. La puesta de largo se ha producido aprovechando uno de los mayores escaparates posibles para una marca con ambiciones deportivas: el Gran Premio de Cataluña de MotoGP celebrado en Montmeló, escenario en el que las nuevas SRK pudieron verse dentro de la estructura del equipo QJ Motor-MSi Racing, patrocinado por el Grupo Motos Bordoy.

Con esta ofensiva, QJ MOTOR no solo amplía su catálogo, sino que también redefine su posicionamiento en el mercado español y europeo. Hasta ahora, la familia SRK estaba integrada por las SRK 125, TRX 125, SRK 600 y SRK 700. La llegada de estas tres nuevas incorporaciones eleva la gama hasta siete modelos y sitúa a la marca en un segmento dominado tradicionalmente por fabricantes japoneses y europeos.
La estrategia es clara: ofrecer motos de altas prestaciones con motores tetracilíndricos, una dotación electrónica muy completa, componentes de primer nivel y un precio especialmente agresivo.
Tres conceptos distintos bajo una misma filosofía deportiva
Aunque comparten plataforma tecnológica y filosofía prestacional, cada una de las nuevas SRK responde a un enfoque muy concreto.
La nueva SRK 800 se posiciona como una naked deportiva equilibrada, pensada para combinar prestaciones, usabilidad diaria y una conducción accesible. Su diseño apuesta por líneas musculosas, ópticas LED afiladas e intermitentes secuenciales, manteniendo una imagen claramente agresiva sin renunciar a cierta practicidad.

Por encima aparece la SRK 800RR, la versión más radical y enfocada al circuito. Su estética toma inspiración directa de la moto utilizada por QJ MOTOR en el campeonato del mundo de Superbikes. El trabajo aerodinámico ha sido una de las prioridades del desarrollo: incorpora carenado optimizado en túnel de viento, winglets delanteros y una entrada de aire frontal destinada a mejorar la estabilidad a alta velocidad.
En la cúspide de la nueva familia se sitúa la SRK 921, una streetfighter de altas prestaciones que se convierte en el nuevo buque insignia de la gama Street de la marca. Uno de los aspectos más destacados es la participación de Adrian Morton y del estudio C-Creative —históricamente vinculado al diseño de MV Agusta— en su desarrollo estético. El resultado es una moto de líneas extremadamente tensas y agresivas, con elementos tan distintivos como el basculante monobrazo, el doble escape elevado o una firma lumínica LED inspirada en unos “cuernos de toro”.

Motores tetracilíndricos: el regreso de una arquitectura en auge
Uno de los movimientos más relevantes de QJ MOTOR es la apuesta decidida por los motores de cuatro cilindros en línea, una configuración cada vez menos habitual en el segmento medio debido a las normativas anticontaminación y a los costes de producción.
La SRK 800 y la SRK 800RR comparten un bloque tetracilíndrico de 778 cc capaz de desarrollar 70 kW (95,2 CV) a 10.000 rpm y un par máximo de 75 Nm a 8.500 rpm. Sobre el papel, las cifras sitúan a ambas motocicletas en plena batalla con modelos de referencia dentro de la categoría naked y supersport media.
En el caso de la SRK 800, la marca ha priorizado una entrega progresiva y utilizable, buscando equilibrio entre deportividad y facilidad de conducción. La versión RR, sin embargo, adopta una puesta a punto claramente más agresiva y orientada al rendimiento, apoyada además por una electrónica derivada de la experiencia de QJ MOTOR en el campeonato WSBK. La firma declara una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas tres segundos, una cifra que evidencia el planteamiento radical de esta supersport.

La SRK 921 eleva considerablemente el nivel prestacional gracias a un propulsor de 921 cc, cuatro cilindros en línea, distribución DOHC de 16 válvulas y refrigeración líquida. Este motor entrega 95 kW (129,3 CV) a 10.000 rpm y un par máximo de 93 Nm a 8.000 rpm, convirtiéndose en la naked más potente jamás comercializada por la marca.
QJ MOTOR también ha trabajado específicamente el apartado acústico de este modelo, buscando una respuesta sonora más emocional y profunda, especialmente al ralentí y durante las aceleraciones fuertes.
Parte ciclo de alto nivel y componentes premium
Otro de los apartados donde QJ MOTOR quiere demostrar un salto cualitativo es en la parte ciclo.
La SRK 800 recurre a un chasis doble viga de aluminio combinado con suspensiones Marzocchi regulables en precarga. Con un peso declarado de 207 kg en orden de marcha, la naked promete una conducción ágil tanto en ciudad como en carreteras de curvas.
La SRK 800RR va un paso más allá con un sofisticado chasis monocasco de aluminio donde el motor actúa como elemento estructural. Este planteamiento busca maximizar la rigidez torsional y reducir el peso total del conjunto, una solución habitual en motocicletas de orientación claramente deportiva. Las suspensiones Marzocchi permiten ajustes en precarga y extensión para adaptar el comportamiento dinámico tanto a carretera como a circuito.
Por su parte, la SRK 921 utiliza un chasis mixto de acero y aluminio trenzado acompañado de suspensiones regulables firmadas también por Marzocchi. La naked incorpora además amortiguador de dirección, un elemento especialmente importante en motos de alta potencia para controlar movimientos bruscos del tren delantero en aceleraciones intensas.

El apartado neumáticos también revela las aspiraciones deportivas del modelo estrella de la gama, equipado con Pirelli Diablo Rosso y una contundente medida trasera 190/50 ZR17.
En frenada, las tres motocicletas comparten un sistema Brembo de altas prestaciones compuesto por doble disco delantero de 320 mm y disco trasero de 260 mm con ABS.
Electrónica avanzada y orientación premium
La nueva generación SRK evidencia también el esfuerzo de QJ MOTOR por posicionarse tecnológicamente al nivel de fabricantes consolidados.
La SRK 800 incorpora acelerador electrónico, tres modos de conducción, quickshifter bidireccional, control de crucero, control de tracción desconectable, ABS y sistema TPMS de monitorización de presión de neumáticos. Todo ello se gestiona desde una instrumentación TFT de 5 pulgadas con conectividad smartphone y navegación integrada.
La SRK 800RR y la SRK 921 elevan todavía más el nivel gracias a la incorporación de una plataforma inercial IMU de seis ejes. En ambos casos, el sistema es capaz de procesar hasta 200 datos por segundo para optimizar el funcionamiento del ABS y las ayudas electrónicas incluso en inclinación.
En la SRK 921, esta tecnología permite integrar ABS en curva, control de tracción avanzado, modos de conducción Rain, Normal y Sport, así como protección antivuelco con apagado automático del motor en caso de caída.
La SRK 800RR añade además puertos USB y USB-C de carga rápida de 18 W y la posibilidad de instalar cámaras HD delanteras y traseras, un elemento cada vez más demandado tanto en conducción deportiva como turística.
Precios agresivos y garantía como argumento comercial
Uno de los puntos más relevantes de esta ofensiva será previsiblemente el posicionamiento económico. La SRK 800 llegará de forma inmediata a la red oficial de concesionarios con un precio de lanzamiento de 7.499 euros, incluyendo seguro durante el primer año.
La marca también ha anunciado una campaña especial de preventa hasta el 22 de mayo mediante la cual los primeros clientes podrán acceder a un seguro a todo riesgo.

Las SRK 800RR y SRK 921 aterrizarán en el mercado español a partir de julio de 2026, aunque por el momento QJ MOTOR no ha comunicado sus precios oficiales.
Toda la gama contará además con seis años de garantía oficial transferible, un argumento comercial especialmente relevante dentro de un segmento donde la confianza de marca continúa siendo un factor decisivo para muchos usuarios europeos.
Una ofensiva que va más allá del producto
Más allá de las cifras y especificaciones técnicas, la llegada de estas tres motocicletas refleja el momento de transformación que vive actualmente la industria motociclista china.
QJ MOTOR ya no busca únicamente competir en precio. La utilización de componentes Brembo, Marzocchi, plataformas IMU de seis ejes o diseños desarrollados por estudios europeos especializados demuestra una clara intención de posicionarse como un fabricante global capaz de rivalizar tecnológicamente con firmas tradicionales.
La nueva familia SRK representa probablemente el proyecto más ambicioso de la marca hasta la fecha y confirma que el segmento deportivo vuelve a convertirse en uno de los grandes campos de batalla de la industria motociclista internacional.










